YA NADA ES LO QUE ERA Los recreos de aquel tiempo, las carreras por el pasillo, los sábados de juegos de siempre, los amigos de cromos, la risa en el espejo y el baño, los charcos profundos que cobijaban el Titanic y la Atlántida, los pequeños pasos, los misterios de las niñas, el mar con el que luchaba abiertamente, las monjas castigadoras, tristes y el bocadillo de chocolate recortado a ras de onza, la sabia estupidez que me llenaba la boca, las manos extendidas hacia el Oráculo, el sherif que pude ser, la niña de entonces que fui, los cines en Navidad, las galletas de canela al peso de camino a una playa que se ha hecho eterna en mi piel, el desamparo de irme alejando de cada una de las ventanas que se asomaban a una plazoleta de patines y balones... ... ya nada es lo que era.
Poema perteneciente al libro Como el agua a tu cuerpo -Vitruvio, 2009
|